Hermano
¡Bebamos la savia mística del Árbol de la Vida
en la Copa del Mundo!
Únete al festín y a las libaciones, hermano,
y embriágate con la divina ambrosía, ellos
nos han acogido en su sagrado conventículo.
¡Hermanos, no somos rehenes de la muerte!
¡Nosotros somos los elegidos de los dioses!
¡La muerte no es la respuesta!
La respuesta está en el camino
y el camino es la Vida.
¡Hermano, acompasa tu pulso a los ritmos del universo
y une tu alma al Alma Universal
!Somos seres de luz y armonía.
Ponte la flor en los labios y sígueme.
Renuncia a la esterilidad del ego
y abraza la fecundidad del nosotros.
¡Hermano, intégrate conmigo
en el flujo y el reflujo del Alma Cósmica!