Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘PLANTAS Y FRUTOS’ Category

FLOR DE FLOR

Cada variedad tiene simbolismo propio, de forma general tienen las  dimensiones que corresponden a su esencia y  su forma. Por su esencia, son símbolos de fugacidad,  juventud, belleza, y virtud, y representan alegría, inocencia y relación natural. Por su forma, es una imagen central arquetípica del alma.

Simbolismo:

Del Narciso. la esperanza (llega con la primavera) y representa al hombre que se quiere consagrar a Dios (de pie y con la cabeza baja). Decora la entrada a la sala de preparación; Del Nardo, la humildad, amor y piedad, con su perfume ungió Maria Magdalena los pies de Jesús (S.Juan 12:1). Es usado en las ceremonias de adopción.

ramo de rosasLa Rosa es el símbolo más utilizado,  simboliza finalidad, logro, virtud, unión, centro, y quintaesencia. Fundamental en el 18º del REAA.

El Lirio símboliza el abandono del hombre de la providencia de Dios, estado de pureza e inocencia, representa al recipiendario que llega al templo para su iniciación.

Los ramilletes son usados en las ceremonias, para decoración  de la mesa de banquetes, y del templo en las ceremonias de consagración, adopción, edificación, etc. En toda ceremonia es usada  la flor o rama más adecuada.

Entre las correspondencias simbólicas de las plantas  la acacia, simboliza la iniciación plena, la inmortalidada

el laurel, la victoria; el olivo, la paz.

Anuncios

Read Full Post »

ACACIA / MIMOSA

ACACIA                                

ACACIA. Planta o árbol, variedad de la mimosa del desierto, uno de los símbolos más característicos y representativos de la Masonería. Es, en muchas tradiciones, un símbolo de esperanza e inmortalidad. En la antigüedad estaba dedicada a Hermes o Mercurio, a Budha (considerado como Dios-Planeta de la sabiduría). Sus ramas floridas recuerdan la celebre rama de oro de los antiguos misterios, encontrando referencia en él de Osiris y en el ritual del maestro masónico. Situada en la Cámara del Medio, desempeña el mismo papel que el sauce en las logias de las sociedades secretas chinas.

En Masonería representa la inmortalidad del espíritu, la inocencia, y es símbolo de iniciación, la incorruptibilidad de su madera es símbolo de todo ello. Representa en ese aspecto la continuidad con los misterios iniciáticos  de la antigüedad, en los que existía alguna planta peculiar con un sentido esotérico, ocupando un valor superior en el ritual y acto iniciático, por su sentido oculto o hermético (en los Misterios egipcios, el loto o el brezo; en los de Atys, el almendro; en los de Venus, el mirto; entre los Druidas, el muérdago; entre los cristianos, la palma; etc.). Algunos autores ven su origen en la leyenda de Hiram, la más esotérica en el simbolismo masónico y la más representativa en el grado de maestro masón, por ser la planta que ha crecido y delata la tumba, escondida por los asesinos, del maestro Hiram.

Su raíz está en la tumba de Hiram, y representa la nobleza y pureza de las aspiraciones, la incorruptibilidad de todo pensamiento puro dominado por el sentido de la Eternidad. Por ello, a un Maestro masón cuando se le interroga sobre su identidad, responde: “mi nombre es Acacia” o “la acacia me es conocida”, que significa “he estado en la tumba, he triunfado en ella levantándome de los muertos y, estando regenerado, he ganado la inmortalidad. “La acacia me es conocida” se emplea además para indicar que se poseen los conocimientos iniciáticos que conducen al descubrimiento de la Maestría o que se posee cierta jurisdicción en cada Rito. Para asimilar estos conocimientos, el adepto debe hacer revivir en él la muerta sabiduría.

Las Sagrada Escrituras cuentan cómo esta planta era tenida por madera sagrada por los hebreos. Con su madera se hizo el Tabernáculo, el Arca de la Alianza, la mesa de los panes de proposición u otros útiles sagrados. “Bésale hizo el arca en madera de acacia. Tenía de largo dos codos y medio, de ancho un codo y medio y de alto un codo y medio. Lo doró con oro puro, por dentro y por fuera, y guarneció su contorno con una moldura de oro. Fundió, para el arca, cuatro anillos de oro, y los fijó a sus cuatro pies: dos anillos de un lado, y dos anillos del otro. Hizo también barras con madera de acacia y las revistió de oro… Hizo la mesa de madera acacia, tenía dos codos de largo, un codo de ancho y un codo y medio de alto. La doró de oro puro y guarneció su contorno con una moldura de oro… Hizo barras de madera de acacia  y las revistió de oro; debían servir para el transporte de la mesa…” (Éxodo 37; 1-4, 10-11, 15-16).

De ahí, que para los francmasones (herencia hebrea) la Acacia, sea símbolo de la inmortalidad e incorruptibilidad del alma, y que aparezca en las ceremonias fúnebres.

Según Rene Guénon, una tradición cuenta cómo la corona de espinas de Cristo estaba hecha de espinas de acacia, desempeñando éstas el papel de rayos luminosos que resaltarían un simbolismo solar.

MIMOSA. En simbología masónica aparece a veces como sustituta de la acacia, adecuando su significado al símbolo. Jules Boucher: “La simbólica de las flores ve en la mimosa el emblema de seguridad, de certidumbre, que es muerte es una metamorfosis del ser y no destrucción total. Saliendo de la tumba, del ataúd, el iniciado que anteriormente era oruga o gusano, que reptaba sobre la tierra y a oscuras, se convierte al salir de la crisálida, en la mariposa que se lanza a los aires hacia el sol y la luz. Ese sol y esa luz están anunciados por la mimosa de flores áureas, símbolo de magnificencia y poderío.

          Extraído del diccionario Daza y otros

Read Full Post »